Nacionalismo.

NACIONALISMO E IMPERIALISMO EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX.
LA UNIFICACIÓN ITALIANA
Hasta 1848 el movimiento nacionalista italiano permaneció dividido, pero a partir de 1848 hubo una corriente nacionalista unificadora:
El Risorgimento es el movimiento cultural que exalta la cultura italiana como justificación para la formación de un estado unificado.
Hacia 1850 el Conde de Cavour, primer ministro del Piamonte, consigue poner de acuerdo a los nacionalistas moderados y a los radicales de la Joven Italia, ahora comandados por Garibaldi para expulsar a los austríacos y unificar Italia. El acuerdo entre Cavour y Garibaldi consiste en que Italia será una monarquía constitucional pero, a cambio, el Papa y la Iglesia quedarán marginados del gobierno de Italia.
Cavour llega a un acuerdo con Napoleón III, éste consiste en que el ejército francés colaborará con el ejército piamontés para expulsar a los austríacos del Norte de Italia. A cambio de su ayuda, Napoleón III conseguirá sustituir a Austria como potencia que domine Italia, además Piamonte le debe entregar Niza y Saboya.
Primera Fase de la Unificación (1859-1860):
Los ejércitos francés y piamontés derrotan a los austríacos en las batallas de Magenta y Solferino, con ello consiguen conquistar Milán, sin embargo, antes de poder conquistar Venecia, Napoleón III traiciona a los italianos y hace la paz con Austria. Con eso pretende evitar la formación de un fuerte estado italiano.
Por su parte, Garibaldi, al mando de sus Mil Camisas Rojas, y gracias al apoyo que tiene entre el campesinado empobrecido del sur de Italia, desembarca en Sicilia y conquista el Reino de las Dos Sicilias.
Los ejércitos de Víctor Manuel II del Piamonte y Garibaldi se unen en el centro de Italia y Garibaldi entrega sus conquistas al Nuevo Rey de Italia.
En Venecia continúan los austríacos y en Roma los franceses que defienden al Papa desde 1848.
Segunda Fase de la Unificación (1866):
Aprovechando la derrota de los austríacos a manos de Prusia, los italianos conquistan Venecia.
Tercera Fase de la Unificación (1870):
Aprovechando la derrota de Napoleón III a manos de Prusia, los italianos conquistan Roma y recluyen al Papa en el Vaticano.
La Unificación queda incompleta, pues los nacionalistas italianos todavía reclaman territorios donde vive población italiana dentro del Imperio Austríaco (Trentino, Costa Dálmata). Estos territorios se llaman Irredentos. Esta pretensión hace que Austria e Italia sigan siendo enemigas.

Económicamente su población experimenta un importante crecimiento y adelanta a Gran Bretaña en la producción de hierro. Las inversiones alemanas se dirigen a nuevos mercados como Rusia, Turquía y Africa.
Militarmente se trata de la potencia terrestre más fuerte de Europa, gracias a su potente artillería y a partir de principios del siglo XX intenta adelantar a Gran Bretaña como potencia naval.
Políticamente Bismarck va a conseguir que hasta 1890 Alemania sea el país más poderoso. Eso lo consigue mediante un complejo equilibrio diplomático basado en: la abstención de Inglaterra de participar en las alianzas europeas, el aislamiento diplomático de Francia, el apaciguamiento de Austria y Rusia por sus problemas en Los Balcanes. Tras 1890 se va formando una alianza contra la supremacía alemana.

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